Diego Mex
Jun 22, 2026"Comenzamos con un nombre bastante agradable: Ichigo, que además hace honor a la ciudad de las fresas. Aunque el lugar no cuenta con un letrero llamativo en el exterior, su interior minimalista y decorado con dibujos contorneados pintados en las paredes capta de inmediato la atención. Desde hace tiempo quería venir, ¡y qué grata sorpresa me llevé! Superó por mucho mis expectativas. Pensé que se trataba de otro lugar más creado por algún aficionado a la cultura asiática, pero va mucho más allá. La persona a cargo realmente sabe lo que hace; se nota el conocimiento y el cuidado en la preparación tanto de los alimentos como de las bebidas. En esta ocasión probamos la parte dulce del menú. Optamos por algo aparentemente básico: waffles. Pero vaya sabor tan increíble. Son de muy buen tamaño, con una generosa cantidad de fruta, jarabe de chocolate, crema batida y una porción de helado espectacular que coronaba todo. En mi caso lo acompañé con una bebida de fresa servida en un vaso precioso… ¡deliciosa! Los precios son realmente accesibles para la calidad que manejan, algo que se agradece mucho en estos tiempos. Buena comida, excelente presentación y precios justos: una combinación que pocas veces se encuentra. La atención es otro punto fuerte. El personal estuvo siempre pendiente de si necesitábamos algo, con una amabilidad que se agradece mucho. El ambiente es acogedor, con música tranquila de fondo y asientos cómodos, ideales para disfrutar sin prisa. Definitivamente me quedé con ganas de volver y probar el menú salado, que estoy seguro no me decepcionará. Un pequeño rebranding podría llevar la marca aún más lejos, ¡pero ya están en un gran camino! Felicidades, Ichigo. Sin duda los recomendaré y regresaré pronto."